martes, 5 de abril de 2011

Texto de apoyo y Trabajo Práctico 1

TEXTO APOYO TP 1

Como podrán ver estamos empezando por el principio y no es un eufemismo. Los textos de esta primera unidad apuntan a retomar las categorías básicas en el campo de la sociología acerca del lazo social. La naturaleza de lo que nos une, lo que nos ata, lo que nos lleva a juntarnos, lo que nos hace vivir juntos, compartir un destino, etc. etc. se cifra en los conceptos de comunidad, sociedad, relación social, grupo, organización e institución. Ellos nos remiten a los “fundamentals”, a los pilares fundamentales de la teoría sociológica clásica. Es también una forma de ir unificando el vocabulario, estableciendo un piso firme para entrar en tema.
En el texto de König aparece un resumen de la historia sociológica de cada categoría analítica, una suerte de breve panorámica o reconstrucción de los aportes de muchos autores. En este devenir de los conceptos ya vemos que “sociedad” o “comunidad” no son objetos o cosas, sino relaciones, tipos de nexos. El de Weber es quizás la primera codificación y formalización clásica de conceptos sobre “lo social” donde se introducen criterios fuertes de distinición entre sociedad y comunidad. La breve referencia de Rex muestra el punto de vista de la sociología de la acción acerca de la naturaleza de la relación social.

TP 1

1) Sobre el texto de König. Una de las formulaciones clásicas de la dicotomía entre lazo comunitario y lazo societal viene de la sociología alemana y alude a la existencia de un plano “natural” (comunidad) y un plano “artificial” (sociedad). En unos el vínculos social es “sustancial” con una base biológica (sangre, parentesco), material (proximidad, compartir espacio y recursos), y afectiva. En otros el vínculo es distante, anónimo, racional, interesado, impersonal, etc. ¿Cómo interpretar alguno de los fenómenos contemporáneos desde esta distinición analítica? (elija uno y argumente)
- Las tribus urbanas (ricoteros, tropicales, bloggers, floggers, etc.)
- Las “comunidades virtuales” a través de Facebook, Twitter, etc.
- Las hinchadas de fútbol
- Las sectas religiosas
- Las comunidades de afinidad, consumo, moda
- El programa Gran Hermano


2) Si vio la película “Luna de Avellaneda” analice alguna de estas dos cosas de acuerdo a las categorías desarrolladas por Weber:
- la decadencia de los lazos comunitarios y el avance de la mercantilización de los lazos sociales
- la forma abierta/cerrada de las relaciones sociales de la asociación vecinal, autonomía/heteronomía, autocefalia/heterocefalia.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

María Soledad Schulze
Sociología Institucional y Comunitaria
Trabajo Práctico 1. Cuarta parte

Según Weber, una relación social puede tener para sus integrantes, de acuerdo con su orden tradicional o estatuido, consecuencias como que toda acción de cada uno de los partícipes se impute a todos los demás. Esto nos lleva a pensar en la asamblea de la que participan todos los socios para determinar si el club debía venderse o intentar ponerse al día con sus deudas para salir adelante. El fin de tomar una decisión todos juntos es que el cambio sea pacífico. Esta vía pacífica, implica la solidaridad de la que Weber nos habla, solidaridad que típicamente existe en comunidades reguladas por la tradición.
Es pertinente tener en cuenta que antes de la muerte de Don Aquiles ( J.L Vázquez), podría pensarse en que él tenía un poder representativo, poder que en este caso es atribuido siguiendo una escala de edades.
Avanzando un poco, podemos pensar en que el Club barrial Luna de Avellaneda, tenía determinadas características de una asociación. Y esto porque existía una regulación limitadora hacia fuera cuando el mantenimiento del orden estaba garantizado por el comportamiento de algunos hombres, por un lado la figura de Don Aquiles es la de un dirigente, y luego el cuadro administrativo conformado por Roman, Amadeo, Graciela y otros.
Al mismo tiempo una asociación, desde Weber, puede ser autónoma o heterónoma, autocéfala o heterocéfala. En el caso del Club Luna de Avellaneda, el orden de la asociación procuraba ser autónomo, es decir, no dependía de ordenes externas, sino que las decisiones eran construidas por sus propios miembros. Inclusive, podemos pensar en el concepto de autocefalia, que implica que el dirigente esté nombrado según el orden de la asociación y no por alguien externo. En el caso de Don Aquiles, este llega a ese lugar de reconocimiento por tradición y edad. Sin embargo la autonomía del club se ve acotada cuando no se encuentran salidas para pagar una deuda con la municipalidad.

Anónimo dijo...

María Soledad Schulze

Sociología Institucional y Comunitaria

Trabajo Práctico 1. Segunda parte

Antes de avanzar, es pertinente tener en cuenta que los conceptos de sociedad y comunidad no son categorías fijas, sino que se mueven de acuerdo a las relaciones que se presentan siempre bajo ciertas circunstancias en las mismas formaciones sociales e incluso en el mismo tiempo. Las comunidades virtuales a las que referimos no dejan de ser un fenómeno social, pero aún así se distinguen desde las categorías propuestas por König de los lazos societales.
El autor nos recomienda pensar la categoría de sociedad como relaciones societarias, a partir de donde se postula la idea de que este tipo de relaciones se constituye como tal para concretar ciertos objetivos determinados, lo cual lo diferencia de la comunidad. Puede pensarse que los objetivos que persigue la sociedad son objetivos que están dirigidos al disciplinamiento de grandes grupos, disciplinamiento que procura el orden de esas formaciones complejas y grandes. Con el concepto de sociedad empiezan a tenerse en cuenta aspectos estructurales.
Un rasgo particular de las relaciones societarias es la institucionalización, es decir, la creación formal de normas que lo distingue de las comunidades virtuales, las cuales no se rigen por patrones normativos, sino más bien por un sentimientos de comunidad, sentimiento que se establece sobre muchas personas con las cuales no tenemos una interacción cara a cara e inclusive con personas que no conocemos. Por el contrario, la noción de Institución refiere a la necesidad de un reconocimiento de la sociedad de está. Los individuos no pertenecen a las instituciones, sino que están sujetos a estás, en cambio podemos decir que una persona pertenece a la comunidad virtual porque de sí depende formar parte de ella, aunque como mencionamos antes existen condicionamientos exteriores, como pueden ser las costumbres. Un ejemplo de sentimiento de comunidad lo vemos cuando en Facebook se avisa de cierto evento, como una marcha, el estreno de una película, al cual por más que no vayamos podemos acreditarlo poniendo que esa publicación nos gusta. Inclusive en muchas oportunidades no conocemos a quienes están en la organización de ese evento.

Anónimo dijo...

Milagros Dolabani
primer práctico
(Segunda parte)

2) La decadencia de los lazos comunitarios y el avance de la mercantilización de los lazos sociales.

En la película “Luna de Avellaneda” se observa con claridad el ítem antedicho, en consonancia con la particular situación económica y social que atravesaba el país a principios del año 2000. Lo que había sido un centro recreativo y de esparcimiento que nucleaba a la vecindad de la localidad de Avellaneda en tiempos de bonanza, termina al borde de la bancarrota debido a las dificultades que la economía le impone y como aspecto sintomático de ello, trae consigo la decadencia de cierto sentido comunitario que nucleaba a los vecinos en torno al club.

Los lazos sociales implican la existencia de acción social que se inspira en una compensación de intereses por motivos racionales –ya sea de fines o de valores- o también una unión de intereses con igual motivación. Ahora bien, en el club se da la existencia de lazos comunitarios y también de lazos sociales,
Al estar al borde la bancarrota, deben permutar la orientación de su acción racional, con arreglo a valores a aquella con arreglo a fines, reproduciendo con ello cierta lógica propia del sistema capitalista que tanto gustó Weber de analizar.
En efecto, los socios se encuentran ante la disyuntiva de salvar al club que los había acogido por décadas y hasta en cierto punto, símbolo de la unión comunal; o de venderlo a un grupo económico que echando abajo lo que alguna vez fue el club, prometen mantener los puestos de trabajo, y así salvarlos de la difícil situación económica que atraviesan.
A esto se suman las dificultades que tienen los miembros del club al intentar reconstruir un lazo comunitario ya resquebrajado y débil, que cede ante la fuerte fragmentación individualista, en contraposición a lo que en otro tiempo habría sido eso que Weber caracteriza como el sentimiento subjetivo de los partícipes de constituir un todo. Esto se ve claramente en la escasa o nula asistencia de los vecinos a las fiestas, como ejemplo del claro desinterés comunitario subyacente.

De este modo el sentimiento comunitario de los miembros del club puede analizarse como símbolo del algún pasado remoto, cuando estaba en su punto más alto de popularidad y aun no había cedido ante los cambios socio-económicos que lo llevaron a la debacle. Por otro lado, el avance de la mercantilización de los lazos sociales se observa en el desenlace de la película, cuando finalmente gana la disyuntiva que divide a los asambleístas, la opción de venderlo. El interés económico primó sobre el lazo social y comunitario, dejando a los vecinos sin su club barrial.

Anónimo dijo...

profesor un par de compañeros y yo tuvimos problemas para subir por acá los prácticos, por eso decidimos mandárselos al mail que dejaste.
Saludos
Milagros

Anónimo dijo...

María Soledad Schulze


A mi no me deja subir la parte TRES Y UNO...Primero me las sube, pero luego me dice cuando dejo escrito otra cosa, que me esta guardando mis comentarios....
También lo mando por mail

mujer dijo...

Victoria Cabral
Mat 16.766

1)
Las hinchadas de futbol.
Si pensamos el lazo que vincula a distintos individuos que forman parte de las hinchadas de futbol, el primer aspecto que surge es el equipo se futbol y su amor, devoción y pasión hacia él. Además, se presentan por un lado aquellos aspectos afectivos, de “herencia” (transmisión de abuelos a padres y posteriormente a los hijos). Existen también vínculos desde lo material, se comparte un barrio y podríamos pensar en la influencia que éste ejerce sobre las identidades de los individuos. Se presentan en las hinchadas fenómenos parecidos al funcionamiento de una comunidad. En ellas hay un odio hacia el enemigo, que es el equipo contrario, hay líderes que imponen respeto y dirigen al resto de la hinchada. Podemos identificar ciertos roles y la creación de redes externas a ellas con fuerzas policiales, dirigentes de clubes etc. Pero si analizamos los vínculos entre los integrantes son difusos, distantes y mercantilizados. Aquí el lazo pasaría a ser más de tipo societal y no comunitario. No obstante, no podemos hablar exclusivamente de lazos comunitarios ni tampoco de lazos societales. Se presenta en las hinchadas un entrecruzamiento de aspectos tanto afectivos como económicos que llevan a que las personas se nucleen en torno a ciertos colores. No son sociedades en el sentido de que no crean estructuras que permitan identificarlas, pero tampoco me animo a afirmar que son comunidades, sino grupos a los cuales se pertenece por diversos motivos, los lazos son de tipo afectivo pero también mercantil y las relaciones sociales que se presentan son cerradas en el sentido de que refuerzan la organización al tener un carácter cerrado hacia el exterior y hacia otros grupos.

mujer dijo...

2)la forma abierta/cerrada de las relaciones sociales de la asociación vecinal, autonomía/heteronomía, autocefalia/heterocefalia.

No recuerdo escenas especificas de la película, pero en general, se evidencia que los lazos comunitarios se reflejaban en torno al club social y deportivo donde los protagonistas de la película habían pasado gran parte de su vida. Siendo lo social, aquello que permitía considerar al club como un espacio de encuentro y socialización. Los bajos beneficios económicos que el club dejaba, conduce a la posibilidad de venderlo para llevar adelante un casino. Debido a la penetración de las leyes del mercado en todos los ámbitos de la vida, la construcción de lazos comunitarios y relaciones sociales, dejaron de pasar por un espacio barrial. A partir de esto, hay vecinos que consideran necesario que el club siga abierto, lo efectivo estaba por arriba de lo económico, retomando los valores y sobre todo las relaciones creadas en el club. En la película, la asociación vecinal está regulada por uno de sus miembros que es quien va evidenciando a los vecinos la importancia que el club tiene para el barrio constituyendo así, una asociación autónoma, ya que son los propios vecinos quienes establecen el orden de la asociación con el fin de conservar el club o de venderlo. Además es autocefalea, ya que el “dirigente” es nombrado por los propios miembros de la organización y no por alguien externo a ella. Además, podemos identificar relaciones cerradas y abiertas, las cerradas se reflejan al momento de negarse a la construcción de un casino, dejando de lado los beneficios económicos, prevaleciendo los aspectos tradicionales y afectivos. Las relaciones abiertas se evidencian en la opción de poder vender y obtener ganancias.

La seño Clau dijo...

Claudia Bruschetti
Sociología Institucional y Comunitaria
TP Nº1 - Segunda parte

Casi como una experiencia de laboratorio social, en el reality show se reproducen modos vinculares que hallamos en nuestra vida social. Por ello consideramos pertinente referirnos muy brevemente para ejemplificar la temática estudiada, a la película “The Truman show”, que se presentara en el cine en los tiempos en que el reality show emergía como fenómeno mediático. Esta película presenta la historia de vida de un sujeto, Truman, protagonista desde antes de nacer de un reality show, quien desconoce tal condición y poco a poco encuentra algunos indicios que operan como rupturas de sentido del mundo de lo dado. A lo largo de la película podemos advertir la presencia constante y entrelazada de las categorías teóricas comunidad y sociedad, lo cual evidencia la efectiva dificultad para establecer una disociación entre ambas. A modo de ejemplo podemos citar un pasaje en el que una de las actrices contratada por el creador del reality para mantener una relación afectiva con el protagonista de la historia, rompe la relación societaria establecida, atendiendo a la fuerza afectiva del lazo social establecido e inicia una campaña por la liberación de Truman de la vida artificial del reality.


2) Si bien pude ver la película Luna de Avellaneda hace ya unos cuantos años, releer alguna sinopsis de la misma y ponerla en relación con la bibliografía sugerida por la cátedra para abordar el presente trabajo práctico, lejos de convertirse en una actividad meramente racional, devino en un acto de integración teórico – vivencial fuertemente atravesada por la vivencia personal de asistir al desmantelamiento de varias instituciones que contribuyeron a la socialización de mi generación, a partir de los años ’90. Del mismo modo, asistir el sábado a la fiesta organizada por la asamblea de Sociología en el Centro Asturiano de la ciudad de Mar del Plata, y escuchar entre la multitud de gente bailando en un salón de grandes dimensiones, engalanado con globos de papel y cintas de colores, encabezado por un amplio escenario, la voz de Alberto Castillo entonando su “Siga el baile” centró mi reflexión nuevamente en la transformación sufrida por los lazos comunitarios ante el avance de la mercantilización de los lazos sociales, y permitiéndonos establecer un paralelismo entre las historias de ambas instituciones.

Anónimo dijo...

CLAUDIA BRUSCHETTI
PARTE 2/3

Casi como una experiencia de laboratorio social, en el reality show se reproducen modos vinculares que hallamos en nuestra vida social. Por ello consideramos pertinente referirnos muy brevemente para ejemplificar la temática estudiada, a la película “The Truman show”, que se presentara en el cine en los tiempos en que el reality show emergía como fenómeno mediático. Esta película presenta la historia de vida de un sujeto, Truman, protagonista desde antes de nacer de un reality show, quien desconoce tal condición y poco a poco encuentra algunos indicios que operan como rupturas de sentido del mundo de lo dado. A lo largo de la película podemos advertir la presencia constante y entrelazada de las categorías teóricas comunidad y sociedad, lo cual evidencia la efectiva dificultad para establecer una disociación entre ambas. A modo de ejemplo podemos citar un pasaje en el que una de las actrices contratada por el creador del reality para mantener una relación afectiva con el protagonista de la historia, rompe la relación societaria establecida, atendiendo a la fuerza afectiva del lazo social establecido e inicia una campaña por la liberación de Truman de la vida artificial del reality.


2) Si bien pude ver la película Luna de Avellaneda hace ya unos cuantos años, releer alguna sinopsis de la misma y ponerla en relación con la bibliografía sugerida por la cátedra para abordar el presente trabajo práctico, lejos de convertirse en una actividad meramente racional, devino en un acto de integración teórico – vivencial fuertemente atravesada por la vivencia personal de asistir al desmantelamiento de varias instituciones que contribuyeron a la socialización de mi generación, a partir de los años ’90. Del mismo modo, asistir el sábado a la fiesta organizada por la asamblea de Sociología en el Centro Asturiano de la ciudad de Mar del Plata, y escuchar entre la multitud de gente bailando en un salón de grandes dimensiones, engalanado con globos de papel y cintas de colores, encabezado por un amplio escenario, la voz de Alberto Castillo entonando su “Siga el baile” centró mi reflexión nuevamente en la transformación sufrida por los lazos comunitarios ante el avance de la mercantilización de los lazos sociales, y permitiéndonos establecer un paralelismo entre las historias de ambas instituciones.
El Centro Asturiano de Mar del Plata, próximo a cumplir su centenario, es el más antiguo de los establecidos por la comunidad española en la ciudad y se ha presentado, a lo largo de su extensa historia institucional, como un espacio donde establecer, sostener y reproducir intra e inter generacionalmente lazos sociales basados en la solidaridad y transmisión de valores socioculturales, mediante diferentes actividades que han favorecido el encuentro entre sus asociados en servicios de asistencia y pensiones, reuniones familiares, otorgando un lugar fundamental a la conservación de las tradiciones, como son el uso de la biblioteca, el buffet, el gimnasio, el salón de reuniones y fiestas. Actividades, que siguiendo a Weber podríamos advertir con una fuerte inspiración en el sentimiento subjetivo de los partícipes de constituir un todo, apoyándose en fundamentos afectivos, emotivos y tradicionales. Fundada esta institución a partir de las necesidades de los emigrados asturianos que eligieron Mar del Plata como lugar de residencia a inicios del siglo XX, se ha caracterizado por un interjuego de relaciones sociales cerradas al exterior, regida por la afiliación de sus miembros y tendiente a la reproducción de tradiciones regionales y asistencia mutua.

Anónimo dijo...

CLAUDIA BRUSCHETTI
PARTE 3/3

Estas asociaciones se caracterizan por su carácter autónomo, ya que la relación entre sus miembros se regula a partir de reglamentos elaborados al interior de la organización, y el mantenimiento del orden está garantizado por un dirigente (en general el presidente) y un cuadro administrativo que emerge desde sus mismos miembros. En el mismo sentido, la modalidad organizativa del Club Luna de Avellaneda en la película y del Centro Asturiano puede caracterizarse por su autocefalia.
Las singulares transformaciones en los lazos sociales, que han ido propiciando una progresiva decadencia de relaciones comunitarias, a partir del avance de la dinámica de mercado en la que las relaciones se establecen entre consumidores, desestimando los vínculos solidarios que se han vuelto mercantilizados, han modificado también la dinámica de instituciones como los clubes, las asociaciones fomentistas, los centros de las distintas colectividades de residentes. Y este es el caso tanto del club Luna de Avellaneda, como del Centro Asturiano de Mar del Plata.
En el primero, la lógica organizacional entra en crisis, y terminan sus instalaciones siendo vendidas para la instalación de un casino. En caso del Centro Asturiano de Mar del Plata, lejos de atender las necesidades sociales que dieron lugar a su fundación, empieza a tomar la forma de “institución-galpón”, descripta por Grupo 12 al referiste a la transformación de sentido de las instituciones en las que se constituía la subjetividad en los tiempos de la lógica de estado, en los nuevos tiempos de la dinámica de mercado. Sus instalaciones entonces, para poder ser mantenidas, son puestas en alquiler para realización de eventos totalmente alejados de los objetivos de la asociación. Para cerrar este breve desarrollo del tema, cabe acotar que en el año 2009, la en Provincia de Buenos Aires se creó un programa, que se llamó “Luna de Avellaneda”, cuyo objeto era la “la recuperación y preservación de espacios comunitarios históricos de los Clubes Sociales y Sociedades de Fomento, con un mínimo de 50 (cincuenta) años de fundación y de actuación en sus distritos, que formen parte de la historia del barrio y que se encuentren en una situación económica crítica tal que ponga en peligro su funcionamiento.” Las instituciones participantes debían llevar a cabo un proyecto que fortaleciera los lazos intergeracionales de los barrios, tomando “acervo histórico comunitario como modo de reafirmación de la identidad barrial”, intentando habitar los clubes, para que recuperen su sentido subjetivante, en la construcción de nuevos lazos sociales comunitarios.