Entramos en una esfera de la sociología en donde se desdibujan las fronteras entre los institucional y lo comunal, entre lo individual y lo colectivo: los movimientos sociales y la protesta. Los movimientos sociales se instalan justamente en el lugar del abandono de las instituciones: los movilizados recurren a formas de acción, ideas, y sentimientos que chocan directamente con los establecidos en las instituciones. Los movimientos surgen ante la falta misma de respuestas de las instituciones y sus vías de manifestación más usuales son las protestas, cuanto menos convencionales, innovadoras y alejadas de los esperado por las insitituciones, tanto mejor. A lo largo de la historia, campesinos, artesanos, habitantes de las ciudades independientes, obreros, estudiantes, etc. se han nucleado colectivamente por fuera del marco de las instituciones existentes para luchar por sus reivindicaciones o creencias. Con el tiempo y las conquistas obtenidas se han ido institucionalizando. Paradigmáticamente, el movimiento obrero surgió en la ilegalidad y la represión, la persecución y la marginalidad política o la clandestinidad a mediados del siglo XIX pero a principios del siglo XX ya contaba con las primeras protecciones insititucionales y legales y algunas décadas más tarde era un protagonista central de la política merced la organización de grandes partidos socialistas y sindicatos poderosos. Los movimientos de liberación nacional en los países coloniales o semicoloniales también han realizado un recorrido similar: de la lucha irregular pasaron a formar parte de gobiernos o directamente han conquistado el poder político. Todos los procesos de cambio social tienen entre sus actores iniciales formas de movimiento social y acción colectiva desafiante nada o débilmente institucionalizada o reconocida. El éxito de estos movimientos también se traduce usualmente en niveles crecientes de insititucionalización.
A partir de la década del ’60 del siglo XX, se desarrollan una serie de nuevos movimientos sociales en los países centrales: los derechos civiles de los negros en EEUU, el ecologismo, el pacifismo, el feminismo, la contracultura juvenil que, como novedad, no parecen interesados en la conquista del poder político como antes había sido característico de los movimientos obreros. La transformación social parece independiente del poder político. Esto ha generado un nuevo campo de estudios en la sociología y la teoría política. Los movimientos sociales y la acción colectiva no institucionalizada que tiene pretensiones de introducir cambios sociales y culturales sin plantear la lucha por detentar el poder político o el mando legítimo, es toda una novedad histórica.
El texto de Light y Keller muestra el panorama de los estudios de los movimientos sociales, diferenciando diversos procesos de comportamientos colectivos (rumores, multitudes, histerias o pánicos colectivos) y presentando las diversas corrientes teóricas desde las funcionalistas de Smelser hasta las teorías más sofisticadas de la movilización de recursos y aquellas que reintroducen las variables políticas, la perspectiva de poder, en la acción de los movimientos (Tilly).
El texto de Bobbio sobre desobediencia civil es importante porque muestra las gradaciones que puede haber entre el sujeto y el orden social y por tanto demuestra también la posible debilidad de las instituciones: el sujeto siempre tiene una relación tensa y contradictoria con las instituciones, nunca está plenamente institucionalizado, nunca está plenamente fagocitado por la rutina y los valores establecidos, siempre hay reservas de desconfianza y descontento que pueden convertirse en rebeldía o desafío a lo establecido. Es una omisión imperdonable de Bobbio la rica reflexión de los padres Victoria y Suárez que en el siglo XVI en Salamanca consagraron el derecho de resistencia a la autoridad injusta. También es importante destacar que la desobediencia civil se convierte luego de las luchas por la independencia de la India encabezadas por Gandhi en resistencia pacífica, inaugurando todo un módulo de estrategia de lucha colectiva para el resto del siglo y que se prolonga hasta nuestros días. Las variedades de tipos de desobediencia civil son enormes: omisivas, comisivas, activas, pasivas, manifiestas o clandestinas, etc.
El texto de Reichman y F. Buey aborda los “nuevos movimientos sociales” (NMS) intentando aprehender su especificidad teórica: agente colectivo movilizador que interviene en procesos de transformación social (cambio social fundamental a favor o en contra, impedir, anular o promover), obrando con cierta continuidad, alto nivel de integración simbólica, y nivel bajo de especificación de roles y jerarquías, y valiéndose de formas de acción y organización variables.
Aquí hay que sacar varios corolarios: el movimiento es siempre más que las organizaciones heterogéneas que engloba, y más que la protesta espontánea porque implican estructuras comunicativas elaboradas y duraderas. Existe en la medida en que está en movimiento y busca apoyo activo y repercusión. Esencial construcción identificación del Otro, oponente, con selección de niveles, contextos e instancias en la que se los enfrentará (opinión pública, corporaciones, estado, gobierno, parlamento, etc.) y de un Nosotros sentido y simbolizado que puede difundirse a otros sectores como dimensión “cognitiva” del cambio social. Las formas de participación personal son múltiples y flexibles, sin roles fijos ni formalidades.
Pero están lejos de convertirse en “grupos culturales o testimoniales” ya que actúan en “contextos duros” de relaciones de fuerzas y buscan el éxito para sus iniciativas, combinando formas no convencionales de acción individual y colectiva junto con acciones institucionales. La dificultad de la no institucionalización los pone en la tensión entre la movilización y la disolución, lo que impide “el comportamiento organizacional” (centrado en una organización). Así, a veces un MS sucede o hereda a otro, y otras veces entran en fases de latencia. Los NMS “abren nuevos espacios cognitivos y sociales...y desaparecen en un proceso de difusión/institucionalización”. En este sentido son esencialmente transitorios. También son cíclicos: por condiciones cambiantes del contexto político y económico y porque su vida interna (adhesión, participación) oscila entre el dinamismo movilizador y lo cotidiano institucional.
La variedad de movimientos es inmensa y se pueden clasificar por tipos: adscriptivos o inclusivos, ofensivos o defensivos, progresivos o regresivos o escapistas, violentos o pacíficos.
Las demandas de los NMS producen extrañas combinaciones de supervivencia (ecologismo, pacifismo) y emancipación (feminismo, cambios en relaciones sociales). Aunque hay movimientos puramente conservacionistas de derecha, sin cambios en las relaciones sociales no hay preservación ni se pueden evitar las catástrofes. Aparecen contenidos de recuperación de “soberanía existencial”, autodeterminación contra megatecnologías, burocracias e industria, mercantilización y cientificismo legitimador, y contra la colonización instrumental de la vida.
Muchos han visto a la crisis de civilización y problemática de la reproducción social global como el objeto de los NMS. Ofrecen otros modelos de producción, convivencia y consumo, que tampoco son novedosos pues se inscriben en tradiciones emancipatorias anteriores. Touraine, el gran teórico de los NMS señala su pretensión de “carácter ejemplar” menos instrumentalistas y estratégicos y más expresivos y orientados al cambio en los valores comunes y los estilos de vida. Los 8 rasgos ayudan también a ver la particularidad histórica de estos movimientos.
1) Orientación emancipatoria. Nueva izquierda antiautoritaria pos 68 que desafía el consenso dominante en sociedades industriales, se diferencia de las tácticas neocorporativas y las formas de organización son extensiones de sus ideales de reforma social. Pluralidad de idearios y no ideologías omnicomprensivas. 2) Carácter antiestatalista y pro sociedad civil en el sentido de desarrollar formas de contrapoder de base. Autoregulación social y defensa. Ambivalencia frente al estado. 3) Antimodernismo y critica (práctica y de hecho) civilizatoria antiproductivista y patriarcal, centralista y burocratizada y diferenciada. Recomunalización, democracia consejista, desinstitucionalización y desprofesionalización de la política, economía alternativa y “moral” reabsorvida por dimensiones sociales, etc. 4) Composición social heterogénea con predominio de nuevas clases medias.
5) Objetivos y estrategias muy diferenciados: “actuar localmente, pensar globalmente”. Consensos importantes acerca de objetivos discretos bien delimitados bajo el reproche de ser “movimientos de un solo asunto”. 6) Descentralización y antijerarquía organizativa. Desconfianza de liderazgos y burocracias. 7) Politización de la vida cotidiana y el ambito privado. “Lo personal es político” (feministas), “política en primera persona”. Los espacios de acción son espacios no institucionales y no previstos. Reapropiación del tiempo, el espacio y lo cotidiano con emergencia de identidades socioculturales. 8) Acción colectiva no convencional. Desobediencia civil, resistencia pasiva, acción directa fuertemente expresiva, exclarecimiento popular, componentes lúdicos y teatrales, estetización de la protesta americana en 60/70 y prolongación de la huelga y la lucha obrera a ámbitos no económicos.
En definitiva, lo nuevo en los NMS es que retoman hilos críticos contra la deshumanización, viejas aspiraciones de emancipación en escenarios nuevos. Liberación personal, cotidiana y nuevas formas de vida contra la tecnoracionalización y la autodestrucción. Incipiente conciencia de “especie” (universalización) y cuestionamiento no solo a las decisiones que se toman sino a las razones, las premisas a partir de las que se decide. Desconfían de las tres formas de la racionalidad (científico-técnica, mercado (capital), y ley (estado). Los NMS dan cuenta del agotamiento de recursos de intervención (regulación, administración y violencia, gasto e inversión, información y persuasión) que son inútiles o contraproducentes en temas donde se involucran identidades y no intereses. La conciencia de los límites civilizatorios es el carácter distintivo común y la novedad que pasa del neoanarquismo de la revolución cultural del 68 al tema de que la sociedad de la abundancia y de sus peligros.
Autonomía, identidad y democracia radical como parámetros de organización rechazando el principio de delegación y de disciplina: más autonomía, menos política nacional y más local, más participación directa y menos electoral, más gestión y menos figuración y representación, más desobediencia civil y menos violencia.
Nuevo paradigma político de orientación antiinstitucional (Offe, 1988)
VIEJO NUEVO
ACTORES Grupos de interés Colectividades atribuidas
CONTENIDOS Crecimiento, distribuciòn, seguridad Paz, medio ambiente, DDHH, no alienación
VALORES Libertad, seguridad, consumo Autonomía, identidad, no control
MODOS DE ACCION INTERNO
EXTERNO Instituciones formales
Intermediación y competencia Espontaneidad
protesta
El texto de Craig Jenkins plantea el principio básico del punto de vista de la movilización de recursos: demandas y descontento hay siempre, pero no siempre hay movilización contestataria, por tanto, es la capacidad para movilizar recursos lo que hace la diferencia. A partir de estos teóricos, los movimientos comienzan a estudiarse no desde el punto de vista de los motivos del descontento sino desde el punto de vista de sus capacidades internas. La teoría de la movilización de recursos considera a los movimientos sociales “como una prolongación de del actuar institucional y analizan los movimientos que postulan un cambio institucional y que pretendan alterar elementos de la estructura social”; que aspiran a organizar grupos que actúan en contra de las elites institucionales y que estaban previamente organizados. Los teóricos de la movilización de recursos argumentan que los agravios son son un factor secundario y que derivan de conflictos de intereses de orden estructural articulados en las instituciones sociales y que los movimientos surgen a partir de cambios a largo plazo, en los recursos del grupo, de su organización y en las oportunidades de desarrollar formas de acción colectiva.
La movilización es el proceso mediante el cual un grupo se asegura el control colectivo sobre los recursos necesarios para la acción colectiva: recursos tangibles y no tangibles, humanos y materiales. Es decir se plantea como importante el control de los recursos previo a los esfuerzos de movilización. Los movimientos sociales han pasado de las concepciones clásicas de la organización de movimientos sociales (OMS) con liderazgo autóctono, afiliación extensiva a las organizaciones profesionales (OMS profesionales) con liderazgo externo, personal remunerado afiliación reducida o inexistente y acciones que hablan en nombre del grupo agraviado sin requerir su participación.
La organización de los movimientos sociales da lugar al debate entre quienes plantean un modelo burocrático centralizado y quienes se inclinan por un movimiento informal descentralizado. Los primeros sostienen que una estructura formalizada con una división del trabajo maximiza la movilización y que una estrctura centralizada de toma de decisiones aumenta la capacidad de intervención inmediata al reducir los conflictos internos.
La segunda postura sostiene que los movimientos descentralizados con una mínima división del trabajo e integrados por redes informales y por una ideología de amplio espectro son más efectivos.
Finalmente, el texto de Mark Lichbach retoma los esquemas del individualismo metodológico y la elección racional para explicar la solución que pueden darse en el seno de los movimientos al llamado dilema del rebelde: el sujeto que debe correr riesgos de participación para conseguir bienes públicos siempre va a tender a esperar que fueran otros los que corran esos riesgos. Pero esto explica porque la gente no participa, pero deja sin explicación los innumerables hechos de participación y rebelión. Así, se propone toda una nueva tipología de soluciones al Dilema del Rebelde.
Soluciones de Mercado: 1) Aumento de beneficios: grupos ultrabeneficiados o fanáticos “grupos defensores” (Tilly) o “privilegiados” que tienen más beneficios marginales que costos marginales a su contribución. 2) Baja de costos: de peligros represivos o pérdidas. 3) Aumento de recursos que permita más disfrute de tiempo y compensar costos. 4) Mejora en la productividad de las tácticas: si el costo en perseguir bienes públicos es menor que el de perseguir bienes privados, se motoriza la acción colectiva. 5) La disminución de oferta de bienes públicos motoriza la demanda si no hay bienes sustitutos. 6) Expectativas de victoria: si hay convencimiento que la lucha lleva necesariamente a la victoria se estimula la eficacia de grupo y la participación individual en él. 7) Expectativas de eficacia de la acción individual: el rebelde puede pensar que su contribución no es marginal sino central en el éxito. 8) Información incompleta e ilusiones sobre costos bajos, beneficios accesibles o apoyos masivos de otros sectores, etc. 9) Asimilación del riesgo: aumentar la tolerancia al riesgo del rebelde por socialización política o experiencias anteriores. 10) Espiral de competencia entre enemigos: los aumentos de amenazas colectivas de un lado generan contramenazas del otro. 11) Ausencia de salidas: la imposibilidad de “votar con los pies”, buscar en otro lado, precipita la participación en la AC. 12) Cambio de tipo de BP: hay “histerisis”= más sensibilidad a las pérdidas que a las ganancias, más predisposición a defender lo perdido que a atacar. Además si los BP suponen beneficios rivales la mayor participación disminuye el beneficio esperado al tener que distribuirse entre mas.
Soluciones basadas en Comunidad: 1) Conocimiento común: puede haber certezas acerca del comportamiento colectivo de los otros que aseguran la utilidad de sumarme. Lo mismo por razones culturales, experiencias anteriores, información directa o movilización ya en curso o “subirse al carro”. Al dilema del rebelde subyacen tanto el del prisionero (acción estratégica en pos de beneficios esperados) como de la seguridad (certeza acerca de los otros). 2) Valores comunes: autorrealización, participación como experiencia y beneficio, etica o solidaridad con otros aunque con riesgos, la protesta como fin en sí, conciencia de grupo, altruismo, etc.
Soluciones basada en Contrato: mediante organización y autogobierno con normas y sanciones acordadas y compartidas que prohiban las conductas oportunistas. Soluciones generadoras de institucionalidad. Autogobierno: soviets, comunas, cooperativas, comites o pandillas acuerdan e imponen reglas, controles y procedimientos propios. Acuerdos “toma y daca” o cooperación contingente basada en la seguridad de que otros o muchos participarán. Acuerdo de iniciar campañas o eventos que se asegura incentivar la masividad, etc. Acuerdos de intercambio: negociación, redistribuciones mutuamente beneficiosas, etc.
Soluciones basadas en Jerarquía: mano visible que presupone autoridad o poder impositivo previo. Localizar agentes o empresarios: confianza en líderes que crean organizaciones que solucionan el problema del “agente”. Localizar patrones: apoyos externos que subsidian costos de participación. Los apoyos externos suelen maximizar los conflictos. Reorganización: hacia un club exclusivista en donde el beneficio marginal es igual al costo marginal del último miembro. Hacia un subgrupo fanático de defensores. Hacia una descentralización en grupos locales más sencillos de impulsar AC.
Competencia entre grupos o miembros: aliciente a la participación para “destacarse”.
Imposición de medidas, control de deserciones, y administración de incentivos y desincentivos. Predisposición a ser coaccionados, o aceptar coacciones sobre las que haya acuerdo o aceptación mutua. “Se puede superar el dilema del rebelde si el rebelde recibe algo como consecuencia de su participación”. Además se pueden controlar los que no cumplen sus responsabilidades.
Las implicancias de este análisis, son muy importantes: hay muchas formas de promover la acción y la participación colectiva contestataria de manera racional para los involucrados. El acierto político consiste en como resolver en cada caso y circunstancia el dilema.
Las soluciones nunca son únicas: siempre presuponen al menos una de las otras. Y en este sentido son circulares y paradójicas pecando de petición de principios. Para que haya contrato tiene que haber mercado, este presupone algo de comunidad para la confianza en los intercambios, la comunidad necesita jerarquía para reforzarse y trasmitirse a nuevas generaciones, la jerarquía necesita de contratos porque finalmente necesitará que lo acordado bajo coacción quede como acordado. No se puede explicar la acción colectiva presuponiéndola, ninguna solución es suficiente, aunque sean necesarias.
Es dificil explicar el bien público en sí que significan las instituciones. Valores comunes, descentralizaciones, competencias o exclusivismos siempres suponen problemas de acción colectiva de segundo orden: tiempo destinado a controlar, riesgo de incentivos selectivos no valiosos, costos de coordinación, etc.
Como todo orden social descansa en una combinación de coerción, interés y valores, es necesario combinar soluciones. La cooperación puede catalizar o multiplicar otras motivaciones. Tanto el utilitarismo como la equidad interactuan para reforzar la cooperación o compensarse uno con otro. Es típico el caso de los cooperadores condicionales: cooperan solamente si hay un grupo mínimo previo que coopera. Los juegos de cooperación difieren de los de intercambio e implican un capital social que convencionaliza acciones de reciprocidad. Tanto recursos previos, como intercambio voluntario, como coordinación institucionalizada pueden ser bases de apoyo de la AC.
Impredecibilidad: la multiplicación de soluciones y contextos hace imposible la anticipación. La AC es inestable y en gran medida fortuita.
Además están las consecuencias indeseadas de las soluciones sobre todo de los incentivos selectivos (saqueos, oligarquización de la organización, cooptación, utilitarismo creciente en las expectativas de miembros, etc.).
El análisis de la AC tiende a oponerse al de la deprivación de actores que vincula los agravios a la acción colectiva.
Trabajo Práctico – Elijan una y solo una de estas
1) (Texto de Light y Keller) Cómo analizarían Smelser y Tilly el surgimiento de los movimientos piqueteros en nuestro país.
2) (Texto Bobbio) Aprovechando que se memora la dictadura militar 1976-1983: ¿había fundamentos para la desobediencia civil ante el golpe dictatorial? ¿qué tipos de desobediencia civil aislada conoce de aquellas épocas?
3) Qué tipos de desobediencia civil son: –los cortes de ruta; -la ocupación de un edificio gubernamental; -el incendio o destrozo de un edificio gubernamental; -la rebelión fiscal; -la huelga de hambre de los maestros durante la Carpa Blanca en 1997-1999; -la guerrilla armada; -los escraches a los bancos; -otras que se les ocurran a Uds.
4) (Texto Reichman y F. Buey) Tome uno de los 8 rasgos que caracterizan a los nuevos movimientos sociales en Europa y EEUU y explique porqué es o no aplicable a alguno de los mov. Sociales de la última década en nuestro país y en A. Latina.
5) ¿Qué elementos de radicalidad emancipatoria encuentra Ud. En los Mov. Sociales surgidos en Argentina y A. Latina con la crisis del neoliberalismo de los últimos años.?
6) (Texto de C. Jenkins): ¿qué elementos de movilización de recursos pueden analizarse en alguno de los conflictos sociales que se han producido en la ciudad de Mar del Plata en los últimos años (pesca, puerto, contaminación, seguridad, etc.)?
11 comentarios:
La manifestaciones y conflictos de los trabajadores portuario del 2007 puede pensarse como la emergencia de una acción colectiva o como el comienzo de un movimiento social. En este sentido siguiendo a los teóricos de la movilización de recursos, podemos asegurar que las acciones emprendidas por los trabajadores portuarios se constituyeron como una prolongación de actuaciones institucionalizadas y lo que buscan es un cambio institucional. Los trabajadores del puerto, especialmente los fileteros buscan alterar elementos de la estructura social. En el 2007 lo que se reclamaba era que se blanquee a los trabajadores, que se vuelva al convenio 75. En principio podríamos decir que el reclamo de los trabajadores logro alterar elementos la estructura social, ya que si bien no se efectivizo a todo el personal bajo el convenio 75, se hizo una anexo de ese convenio que se denomino convenio PyME, el cual entro en vigencia a fines del 2007.
Los conflicto del puerto casi siempre son desatados por el agotamiento de su principal recurso, la merluza que lo que más se extrae en el puerto de Mar del Plata. Cuando el recurso escasea mucho, los trabajadores tienden a organizarse y así manifiestan sus reclamos históricos. Cuando esto sucede muchas organizaciones diferentes de la ciudad de Mar del Plata se ponen al servicio de los trabajadores portuarios. Los trabajadores portuarios tienden a nuclear a varios sectores. La contribución de personas ajenas se constituye según Jekins en un recurso. Además, no todos los medios de la ciudad pero si la algunos hacen pública la problemática portuaria que tienen a repetirse cada tanto.
El texto de Jekins, me lleva a pensar en Mcadam, quie propone que hablemos de estructuras de movilización, las cuales son entendidas como los canales colectivos, formales e informales, a través de los cuales la gente puede movilizarse e implicarse en la acción colectiva. Esta dimensión cobra importancia en la medida que los movimientos sociales extraen su fuerza, como motor del cambio social, de las organizaciones que generan, las cuales se pueden abordar desde la teoría de movilización de recursos, como también a partir de un análisis del papel que desempeñan algunos entornos básicos a la hora de facilitar y estructurar la acción colectiva.
El mayor recurso con el que cuentan los trabajadores portuarios es la movilización de muchas de las organizaciones de la ciudad, las cuales toman el conflicto como propio y participan de las asambleas, las ollas populares, las marchas, etc. Gran parte de la universidad se moviliza para apoyar a los trabajadores del puerto, además de las organizaciones de Derechos Humanos. Es por esta solidaridad que las organizaciones prestan a los trabajadores, que podemos pensar en que es una de sus recursos principales para movilizar y operativizar sus demandas.
Capitan Maria Belen
Mat: 16.025
3) Qué tipos de desobediencia civil son: –los cortes de ruta; -la ocupación de un edificio gubernamental; -el incendio o destrozo de un edificio gubernamental; -la rebelión fiscal; -la huelga de hambre de los maestros durante la Carpa Blanca en 1997-1999; -la guerrilla armada; -los escraches a los bancos; -otras que se les ocurran a Uds.
Teniendo en cuenta lo dicho en el diccionario de Ciencias Políticas de Bobbio sobre diversas formas de resistencia, podemos decir que la desobediencia civil es una de las situaciones en que la violación de la ley es considerada, por quien la cumple o hace su propaganda, éticamente justificada. La desobediencia civil es una forma de resistencia intermedia entre la obediencia pasiva y la resistencia activa. Según la desobediencia que sea podemos hablar de: a) omisiva o comitiva; b) individual o colectiva; c) clandestina o publica; d) pacifica o violenta; e) dirigida al cambio de una norma, un grupo de normas, todo un ordenamiento o a derrumbar el sistema (parcial o total) y F) Puede ser pasiva o activa.
En base a estos criterios podemos decir que:
-Los cortes de ruta: son una desobediencia civil comisiva (se hace algo que esta prohibido), colectivos, publica, puede ser pacíficos o violentos (creo esto depende del contexto en que se lleve a cabo). Por lo general están dirigidos al cambio de una norma (parcial) y puede ser pasiva o activa según la situación.
-Incendio o destrozo de un edificio gubernamental: es una desobediencia civil comisiva, colectiva, publica, violenta. Por lo general dirigida al cambio de una normativa (parcial) y según la situación será activa o pasiva.
-Huelga de hambre de los maestros en la Carpa blanca: Fue pacifica, dirigida al cambio de una normativa (parcial) y fue pasiva.
-la guerrilla armada: comisiva, colectiva, depende de como se lo mire puede ser clandestina o publica (creo que mas bien es clandestina por los ataques que planeaban), violenta, dirigida a derrumbar el sistema (es decir total).
Los escraches a los bancos: comisiva, pública, violenta, dirigida a una norma (parcial) y puede ser pasiva o activa (creo que en la mayoría son activas)
Laitano Guillermina. (Matrícula: 16113). 4) De acuerdo con Jorge Reichmann y Francisco Fernández Buey uno de los ocho rasgos que caracteriza a los Nuevos Movimientos Sociales es la “estructura organizativa descentralizada y anti-jerárquica”. Frente a la burocratización y la jerarquización de los espacios de toma de decisiones se constituyen al interior de los NMS las formas de red como estrategias alternativas de organización. Esta característica de los NMS es pertinente y aplicable al estudio de los movimientos campesinos en América Latina. Estos movimientos se caracterizan por una organización horizontal, donde lo que se intenta es democratizar la toma de decisiones. El caso del Movimiento Campesino de Córdoba (MCC) es muy interesante para pensar este rasgo destacado por lo autores ya que, si bien se propone organizarse de un modo que rompa con la jerarquización y la burocratización, encuentra límites para ello debido a su composición geográfica. El MCC es un nuevo actor social que surge en el 2001 a partir de la extensión de la frontera agropecuaria. Se conformó con el fin de revalorizar la vida campesina, esto es, concebir a la tierra en su función social de espacio de reproducción cotidiana de la existencia, a través de acciones de defensa de la tierra, de la producción y comercialización justas, recuperación de la cultura y reivindicación de los derechos de educación, de acceso al agua, de salud y de soberanía alimentaria. El MCC nuclea aproximadamente a 600 familias que se concentran en diferentes organizaciones de acuerdo a sus ubicaciones geográficas. El movimiento está integrado tanto por campesinos como por técnicos (estudiantes y profesionales que trabajan en diversas áreas). Su funcionamiento es a través de una estructura horizontal, si bien cada una de las organizaciones, de acuerdo a sus limitaciones geográficas, lo hace de manera diferente. Algunos practican la dinámica asamblearia; otros, que se encuentran distanciados a veces hasta por 100 kilómetros, realizan asambleas una vez por mes entre delegados de las comunidades y se mantienen comunicados a través de radios. Es interesante destacar que cuando se organizan a través de delegados practican la rotación de dichos cargos para que la experiencia no quede concentrada en unas pocas personas y que todos tengan la oportunidad de ocupar los espacios de toma de decisiones.
El rasgo de la estructura organizativa propuesta por los autores que aquí nos convocan es pertinente para evaluar los alcances y límites de este Movimiento Social. Permite entender que es necesario contemplar no solo los deseos, objetivos y valoraciones de los MS sino también las condiciones sociales y culturales en las cuales se desarrollan.
Humberto Lohiol
P Nº
El texto de Reichmann y Buey que nos ocupa habla de ocho rasgos (que podrían ser más) que caracterizan a los nuevos movimientos sociales (NMS), aunque como dicen los autores tampoco son tan nuevos, si bien tiene más rupturas que continuidades con los movimientos sociales “tradicionales”. La consigna es clara y habla de tomar alguno de estos rasgos para aplicar a algún movimiento que conozcamos de nuestra región y en ese sentido creo encontrar más de uno que se ubique dentro de la lógica de acción que caracterizó a la Junta Vecinal de los Sin Techo, que ocupó un predio de viviendas en construcción (paralizada) en Mar del Plata en enero del año 2009. Este grupo de vecinos, agrupaciones políticas, docentes y estudiantes de la Universidad Nacional de Mar del Plata, además del Centro Cultural América Libre y otros grupos militantes, luego de varios meses de reclamos, decidieron ocupar el predio ubicado en Friuli y la calle 47. Los autores hacen una enumeración de los grandes NMS y ubican al movimiento de ocupantes de viviendas como un submovimiento del movimiento alternativo urbano. Primero podemos incluir este movimiento dentro de los que tienen una orientación emancipatoria, para lo cual deciden luchar, actuar por un mundo mejor, lejos de alguna tendencia de retiro espiritual. También nuestro ejemplo parece ubicarse en ese espacio intermedio entre movimientos con ambición de poder y activistas con orientación cultural. Asimismo se destacan por enfrentar el poder estatal desplegando tácticas de autogestión colectiva. Del mismo modo debemos señalar su conformación social heterogénea, donde predominan los profesionales de los servicios sociales y culturales. De la misma forma hablamos de una estructura descentralizada y antijerárquica, ya que la Junta Vecinal es autogestionada y ya dentro del predio se estableció para limpiar el lugar, que estaba abandonado hacía meses, se hicieron huertas comunitarias, actividades culturales y educativas, siendo la forma de organización de tipo asamblearia. Por último este tipo de movimiento está reclamando más participación en lugares de decisión, es decir que van más allá de la lucha por las cuestiones materiales, se disputa el control colectivo del desarrollo socioeconómico, la reapropiación del tiempo, del espacio y de la vida cotidiana.
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Reichman y Buey consideran que la composición de los MS es heterogénea, pero que predominan en ella los profesionales de los servicios sociales y culturales, básicamente asalariados de las clases medias. Reconocen que existen en los movimientos dos grupos, uno de soporte primario y otro que es el grupo de resonancia, compuesto según los autores por los “simpatizantes del movimiento” En Argentina y América Latina, hay movimientos que están compuestos por desocupados, campesinos con o sin tierras, etc. por lo cual este rasgo que presenta la composición de los movimientos por personas de clase media, solo sería aplicable a las redes de apoyo o grupo se resonancia. Por ejemplo, el MOCASE está compuesto por campesinos que se dedican a trabajos rurales y en muchos casos, son obreros que se ven obligados a ir a trabajar a la ciudad por sueldos precarios. El MOCASE desde sus comienzos articula con diferentes organizaciones tanto a nivel nacional como internacional. Las denominadas “redes de apoyo” están compuestas por agrupaciones estudiantiles y organizaciones de base. El articular con otras organizaciones funciona a modo de estrategia y a la vez refuerza la resistencia en situaciones críticas como los desalojos. Los integrantes de estas redes, estudiantes universitarios, técnicos del INTA y todo tipo de profesionales si pueden ser considerados como de clase media que intercambian saberes con los integrantes de los movimientos con el fin de generar un reciprocidad que implique formación para ambos.
En general considero que los rasgos que se presentan en el texto son aplicables un poco “a la fuerza” en los movimientos sociales de América Latina ya que los autores toman como referencia movimientos compuestos por pequeñas burguesías de Europa, con realidades totalmente diferentes a las que viven la mayoría de los movimientos en nuestro país y latinoamerica.
María Eugenia
Texto de Craig Jenkins: Movilización de recursos
El 15 de enero del 2009 vecinos del Barrio Pueyrredón organizados en torno a lo que ellos mismos llamaron la Junta Vecinal de los Sin Techo llevan adelante una toma de viviendas en el barrio El Martillo. Previamente, en el año 2008, habían realizado también una toma en la que fueron duramente reprimidos y como consecuencia tuvieron que volver a su barrio y a sus problEn el caso particular del 2009 los Sin Techo como verdaderos empresarios políticos tuvieron la capacidad interna de organizar y controlar recursos. Esta capacidad es la que les permitió orientarse colectivamente hacia su objetivo de la vivienda propia y lograrlo.
Los recursos que movilizaron previamente, durante y después de la toma de viviendas hacen referencia a las “ventajas intangibles o humanas” propuestas por Freedman. Por un lado pudieron desarrollar recursos cognitivos a partir del aprendizaje del proceso anterior. También, como un recurso fundamental en el proceso lograron la construcción de una densa red de apoyo, sumando a su proyecto colectivo a abogados, organizaciones sociales de derechos humanos, artistas, estudiantes universitarios, movimientos sociales y políticos y otras personalidades reconocidas socialmente. Los distintos y numerosos actores sociales que incorporaron a su lucha aportaron el apoyo legal, fundamental en diferentes momentos de la lucha y en la negociación con los representantes del gobierno municipal. También acompañaron a las familias y les dieron alojamiento cuando fueron reprimidos y desalojados. Juntos pudieron darle visibilidad al tema en la sociedad a través de los medios de comunicación y otros canales de difusión como internet o intervenciones en el espacio público y también colectivamente pudieron profundizar en la construcción simbólica del problema compartido.
En este caso y sin bien se trató de un movimiento descentralizado e integrado por redes informales, tuvo efectividad porque los actores supieron organizar su interacción en la acción colectiva y movilizar los recursos necesarios para hacerlo.
Bruschetti Claudia –
Pregunta 6
La Reserva Natural Puerto es un humedal de 42 hectáreas ubicado al sur del Puerto de Mar del Plata. Se encuentra en el centro de una zona de gran actividad fabril y turística, comportándose como un espacio de interfase entre los esos usos diferentes, donde se desarrolla un ecosistema que reúne más de 500 especies de aves y gran variedad de especies de flora autóctona del sistema medanoso. Teniendo en cuenta la riqueza natural del humedal desde el año 1985 la Universidad Nacional de Mar del Plata, diversas organizaciones no gubernamentales y asociaciones vecinales, comenzaron a manifestarse a favor de la creación de una Reserva Natural en el predio en cuestión, creándose en 1987 la Fundación Reserva Natural Puerto de Mar del Plata, obteniendo de la Administración General de Puertos la tenencia del predio, para posteriormente ser designada Reserva Natural por la Municipalidad de General Pueyrredón. Centrando su actividad principalmente en la limpieza del predio, prevención de contaminación por parte de los establecimientos fabriles linderos, a su vez la Fundación amplía comunitariamente sus objetivos creando un programa educativo con visitas guiadas, formando grupos de voluntarios con los que se realizan jornadas de limpieza y recolección de residuos, para “involucrar a la comunidad en la preservación de la vida silvestre representada en el ecosistema”, así como la firma de numerosos convenios de mutua cooperación con universidades, ONG y distintos colegios profesionales (veterinarios, de estudios históricos y sociales, biólogos, guías de turismo).
El predio es de dominio fiscal provincial, hallándose bajo jurisdicción provincial – municipal, cuenta con un guardaparques a tiempo parcial municipal y un cuerpo de guardafaunas voluntarios creado por la Fundación que se ocupa de la prevención y control.
En un documento donde la Fundación vuelca la historia de la Reserva Natural, se presenta como mayor amenaza al sector industrial, con el que se han mantenido en tensas relaciones, no solo por la permanente contaminación que realiza en la reserva, sino por los intereses de extenderse sobre el predio, punto sobre el cual la Fundación junto a las organizaciones con las que tiene convenio se ha mantenido en una negativa firme tendiendo a la preservación del espacio natural.
Bruschetti
En el año 2010 la provincia de Buenos Aires cedió al Club Atlético Aldosivi, club centenario con fuerte impronta en la construcción de la identidad en los vecinos del puerto de Mar del Plata, un predio para la construcción de su estadio deportivo, piscina y gimnasio, en la zona de la Reserva Natural del Puerto, iniciando de inmediato las obras de movimiento de tierra que ponían en riesgo la supervivencia de las especies propias del ecosistema. Con ello se inicia un conflicto liderado por la Fundación, que lleva a presentar por vía judicial sucesivos reclamos contra el accionar del club, que pese a las resoluciones del juez, no ha paralizado la obra, con lo cual la denuncia se radica en la Justicia Federal, indicándose como co-responsables a la Municipalidad de General Pueyrredón y al Consorcio Portuario Regional, que no exigieron el correspondiente estudio de impacto ambiental.
Este conflicto, podríamos analizarlo desde la teoría de movilización de recursos, ya que podríamos pensar al movimiento social de la reserva natural como un actor colectivo que lucha por el poder en un contexto institucional, teniendo en cuenta que la teoría referida considera los movimientos sociales como prolongación de actuaciones institucionalizadas. El repentino incremento en las oportunidades con que cuenta el grupo agraviado y cohesionado puede llevar a la formación del movimiento, en este caso ecologista o pro-defensa de la reserva natural del puerto.
Siguiendo a las teorías de la movilización de recursos podemos observar cómo desde el año pasado, la Fundación movilizó recursos con el objeto de hacer visible el conflicto y generando solidaridades y compromiso moral con la colectividad amplia en nombre de la que actúa, por ello en un principio empezó a participar en distintas jornadas y asambleas regionales de lucha por el medio ambiente, buscando establecer alianza con otras organizaciones con causas de organización similares.
Bruschetti
A fines del pasado mes de mayo, ante la proximidad del fallo de la justicia, haciendo uso del alto grado de organización del grupo preexistente, el grupo pro-reserva natural desarrolló una protesta frente a la Municipalidad para recoger firmas de vecinos exigiendo la protección del predio, orientando también sus recursos expresivos hacia la atención del poder ejecutivo municipal, ya que sí fueron atendidos con buena recepción por el concejo deliberante, propiciando una “microestructura de captación”. Como plantea Jenkins, los organizadores apelaron exitosamente a los símbolos culturales de la población a la que se dirigen: portaban siluetas negras que representaban las aves en peligro de extinción, algunos voluntarios estaban vestidos de aves y ubicados estratégicamente en la esquina del municipio, ante el corte del semáforo (sin apelar al recurso de corte de calle, que “molesta” a los vecinos en quienes se buscaba aceptación),se acercaban a los automovilistas entregando volantes que informaban sobre el conflicto, solicitando que hicieran sonar las bocinas mientras estaban allí detenidos por el semáforo si estaban de acuerdo con la causa. En el lugar de la protesta podía verse a varios medios de comunicación presentes, y las notas eran dadas solo por algunos de los referentes de la movilización, cabe destacar que la noticia fue publicada en ambos diarios de la ciudad, en radios y canales de televisión, dando cuenta del buen manejo del recurso comunicacional, en el intento de operar con incentivos colectivos, en una lucha que no es sencilla en Mar del Plata donde el conflicto queda situado en el poder de la identidad del puerto y la ecología como ciencia nueva y poco conocida y su defensa en un predio que a los pobladores del puerto genera desconfianza por el descuido estatal que hoy se atribuye a la misma Fundación.
Otro recurso movilizado recientemente se expresa en la organización de visitas guiadas abiertas y gratuitas en el marco de la Semana Nacional de la Ciencia y la Tecnología del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación durante el mes de junio, hecho significativo que da cuenta de la consecutiva cooptación de recursos institucionales, en este caso en el ámbito científico profesional de algunos de sus miembros.
Podemos pensar que, si bien la organización movilizó exitosamente los “recursos de movilización” tipificados por Jenkins, el plazo de su desarrollo y alcance no llegaron a producir “recursos de poder” que proporcionaran, hasta el momento de este breve análisis, los medios de control de las acciones dirigidas hacia la consecución de los objetivos, derivando en que a mediados del mes en curso la Justicia Federal falló a favor del Club Aldosivi, con lo cual las obras hoy siguen en ejecución.
HOLA...NO VEO LA DEVOLUCION DE MI TRABAJO... GRACIAS
ALEJANDRA
alejandra cornejo. LO REENVIO.
Bobbio define la Desobediencia Civil sosteniendo que “el deber fundamental de cada persona es el deber de obedecer las leyes”, tal deber se llama obligación política. El cumplimiento de la ley es al mismo tiempo la condición y la prueba de legitimidad del ordenamiento. Un poder, para ser legítimo debe ser obedecido y por ello necesita de la obediencia y castiga la desobediencia por ilícita.
Con la D.C. se viola la ley, con el fin de demostrar de forma pública que la misma es injusta y se induce a transformarla. Este tipo de acción intenta ser pública para hacerla conocer y así lograr adhesión y poder lograr su objetivo.
A partir de esta definición, podríamos inferir que durante la dictadura militar que se inicia en 1976, había sobrados motivos para incurrir en esta desobediencia. El gobierno de facto, que derrocó el gobierno constitucional y legítimo, suprimió tanto derechos civiles , como libertades públicas, haciendo caso omiso a la Constitución y disolviendo las instituciones políticas.
Con comunicados que hacían públicos, prohibieron la participación popular: “Agotadas todas las instancias del mecanismo constitucional, superada la posibilidad de rectificaciones dentro del marco de las instituciones, demostrada en forma irrefutable la posibilidad de la recuperación del proceso por sus vías naturales llega a su término una situación que agravia a la nación y compromete su futuro" .
Se resolvió reprimir la difusión de comunicados o imágenes, las reuniones públicas o privadas, la publicación de noticias que “perturbaran” o desprestigiaran las actividades de las Fuerzas Armadas. En este escenario, se me ocurren como actos de desobediencia civil la Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar, escrita por Rodolfo Walsh el 24 de marzo de 1977 y el escritor envió por correo a las redacciones de los diarios argentinos y a corresponsales de medios extranjeros el texto, donde denunciaba el plan que los sectores dominantes venían preparando desde hace mucho tiempo y habían puesto en marcha con el Golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, y con el inicio de la Dictadura Militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional. Poco después, mientras se alejaba del buzón caminando por la calle, fue interceptado por un Grupo de tareas militares perteneciente a la ESMA.
También las Rondas de las madres, que El 30 de abril de 1977 que irrumpió por primera vez, ocupando el espacio publico, encabezadas por Azucena Villaflor por primera vez en Plaza de Mayo para exigir información sobre sus hijos secuestrados por la dictadura.
Asimismo el primer paro general convocado desde la clandestinidad por la “Comisión de los 25” y que se llevó a cabo el 27 de abril de 1979. Encabezada por los dirigentes Saúl Ubaldini (cerveceros), Roberto Digón (Tabaco), Ricardo Pérez (Camioneros), Osvaldo Borda (Caucho), José Rodriguez (Mecánicos), Hugo Curto (Metalúrgicos), Roberto García (Taxis).
El gobierno militar con la clara intención de neutralizar al movimiento obrero había sancionado la Ley 22.105 que disolvía la CGT y prohibía el funcionamiento de cualquier otra institución similar y prohibían las actividades políticas de los sindicatos.
Otras formas de desobediencia civil, fueron llevadas a cabo por los movimientos de Rock Nacional, que desde su cancionero muchas veces respondían a la discursiva oficial, aunque eran acosados por los militares, vigilados o confundidos con miembros de algún grupo guerrillero.
Las letras, eran fuertes reclamos y hondas reflexiones del ahogo que les provocaba la falta de libertad, escondidas bajo historias aparentemente inocentes, casi "infantiles". Con nombres como "Canción de Alicia en el país" (Serú Girán), "El fantasma de Canterville" (Charly), "Las increíbles aventuras del señor tijera" (Charly), "Dinosaurios" (Charly). Y otras más directas y también más expuestas a la censura como "No bombardeen Buenos Aires" (Charly) y "Nos siguen pegando abajo" (Charly).
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