lunes, 16 de mayo de 2011

TP 3

En vista que como dice Claudia un fantasma ha "borrado" los Tps de varios de Uds., les pido que los vuelvan a colgar pero acá. Nos vemos el miércoles, saludos.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

HOLA... yo lo envie por mail pues nunca pude colgarlos... Llego, no?
Alejandra

Anónimo dijo...

victoria cabral
mat 16.766 TP Nº3

En instituciones educativas religiosas por las que pasé, un colegio y una universidad, los fantasmas siempre estaban relacionados con temas “tabú” de los cuales no se hablaba y se hacia todo lo posible para no tocar esos temas con los estudiantes. Los fantasmas siempre eran la dictadura y la sexualidad. Recuerdo que en la secundaria, una profesora nos había propuesto hacer un trabajo sobre la dictadura, cuando los directivos se enteraron, nos hicieron faltar a la clase que daba esta profesora y ese día hablaron con ella para que no hagamos el trabajo. Al otro día nos reunieron con los directores, profesores, el cura y la psicopedagoga para decirnos que no podíamos utilizar el nombre del colegio para hacer un trabajo sobre dictadura militar. Recuerdo que lo más llamativo era escuchar a la profesora de educación cívica y ciudadana diciéndonos que no podíamos tomar ninguna postura en nuestro trabajo, ni del lado de los militares ni estar del lado de las Madres de Plaza de Mayo. Nadie nos daba respuestas precisas de porque no podíamos hacer ese trabajo práctico.
En cuanto a la sexualidad, siempre era un tema que se esquivaba por parte del cuerpo docente y de los religiosos que cada tanto nos daban clases. Recuerdo que una vez íbamos a tener una supuesta charla sobre educación sexual la cual terminó siendo una charla para nenes y otra para nenas. Nos separaron por sexo y a las mujeres nos dieron toallitas femeninas y a los varones shampoo para el pelo (NO MIENTO FUE ASI).

Anónimo dijo...

VICTORIA CABRAL MAT 16.766. TPNº3 SEGUNDA PARTE.

Durante el poco tiempo que pasé estudiando en una universidad privada y religiosa, encontré los mismos fantasmas que en el colegio, temas de los cuales no se hablaba y cuando se preguntaba los estudiantes eran callados por los profesores que se ponían como locos cuando surgia una pregunta de ese estilo. Además, había un fantasma que estaba relacionado con el fracaso de esa institución. Cuando se preguntaba porque nadie quería a los abogados recibidos en esa universidad ya que en el diario los anuncios aclaraban que no querían que sean egresados de esa institución, los profesores siempre daban respuestas absurdas, te decían que esos empleadores era gente que no pudo aprobar, que quedo debiendo plata…y que por eso no contrataban a esos egresados. Otros fantasmas eran la mala formación en comparación con la universidad nacional, ya que aquellos estudiantes que se cambiaban de universidad tenían que empezar de cero porque les iba mal y la idea de que los títulos se compraban. si pagás , aprobás.Frente a esto también había respuestas absurdas.

Anónimo dijo...

TP 3
Humberto Lohiol Mat. 16687

Si bien una de las instituciones más características de occidente, la democracia, parece hoy definitivamente afianzada en Argentina, lo real es que estuvo jaqueada, amenazada, interrumpida y vedada durante buena parte del siglo XX en nuestro país. Pero de todos los golpes a la democracia, el de la dictadura cívico-militar instaurado en 1976 fue el más marcó el cuerpo y el imaginario de los argentinos.
Los fantasmas que habían “desaparecido” a la democracia estuvieron presentes fuertemente en los primeros años del regreso de la institución, a partir de 1983 y se hicieron mucho más visibles en los levantamientos “carapintadas” de 1987. La reacción desde el gobierno de ese momento y desde el común de la gente fue el de movilizarse para defender a la institución de esos fantasmas.
Esos fantasmas siguieron presentes en los años siguientes y la reacción de la sociedad, además de movilizarse, fue la materializar su temor a los fantasmas en las leyes de “obediencia debida y punto final”. Puede decirse que nuestra sociedad intentó con esa medida, defender su forma de relación con el mundo tratando de despegarse de su pedestal fantasmal.
Hoy, luego de más de27 años ininterrumpidos de democracia, los fantasmas parecen no estar, pero seguramente acechan disfrazados de demócratas.

Anónimo dijo...

lo había colgado el miércoles pasado pero, desapareció!!!!! espero que no suceda otra vez, saludos, Hunberto

Anónimo dijo...

Lo subí 3 veces más a esta entrada y se volvió a borrar. Me quedo tranquila de que lo había enviado por email la semana pasada.
Claudia

Anónimo dijo...

Capitán Maria Belén
Mat. 16.025

El fantasma de mi niñez:

De niña, los mayores hacían alusión al “viejo de la bolsa” para lograr mi buen comportamiento, “no salgas afuera porque te va a llevar el viejo de la bolsa”, no pelees porque te va a llevar el viejo de la bolsa”, “si no comes toda la comida te va a llevar el viejo de la bolsa”, “si no te bañas te lleva el viejo de la bolsa”, “mira que si no vas al jardín viene el viejo de la bolsa y te lleva” y miles mas.
El viejo de la bolsa era utilizado por los mayores para lograr que el niño haga lo que ellos decían. Jamás me describieron como era, ni a donde y ni como te llevaba, solo me decían: “te va a llevar el viejo de la bolsa”. La imaginación mía me hacia pensar en un señor mayor, no muy lindo, malo y que me llevaría a dentro de su bolsa a un lugar, no se cual, pero lejos de mi familia.
Un día el fantasma desapareció, estaba con mi tía en Maipú (ciudad vecina a mi pueblo) y veo a un linyera, comencé a llorar y a gritar, pensé que era el viejo de bolsa y que me venia a llevar, es que “paco” (así se apodaba el Sr.) siempre llevaba a cuesta una bolsa de arpillera (supongo, ahora de grande, que ahí llevaba su ropa). Al ver mi desesperación mi tía me dijo que el viejo de la bolsa no existe y nunca existió…

Anónimo dijo...

Capitán Maria Belén
Mat. 16.025

El fantasma de mi niñez:

De niña, los mayores hacían alusión al “viejo de la bolsa” para lograr mi buen comportamiento, “no salgas afuera porque te va a llevar el viejo de la bolsa”, no pelees porque te va a llevar el viejo de la bolsa”, “si no comes toda la comida te va a llevar el viejo de la bolsa”, “si no te bañas te lleva el viejo de la bolsa”, “mira que si no vas al jardín viene el viejo de la bolsa y te lleva” y miles mas.
El viejo de la bolsa era utilizado por los mayores para lograr que el niño haga lo que ellos decían. Jamás me describieron como era, ni a donde y ni como te llevaba, solo me decían: “te va a llevar el viejo de la bolsa”. La imaginación mía me hacia pensar en un señor mayor, no muy lindo, malo y que me llevaría a dentro de su bolsa a un lugar, no se cual, pero lejos de mi familia.
Un día el fantasma desapareció, estaba con mi tía en Maipú (ciudad vecina a mi pueblo) y veo a un linyera, comencé a llorar y a gritar, pensé que era el viejo de bolsa y que me venia a llevar, es que “paco” (así se apodaba el Sr.) siempre llevaba a cuesta una bolsa de arpillera (supongo, ahora de grande, que ahí llevaba su ropa). Al ver mi desesperación mi tía me dijo que el viejo de la bolsa no existe y nunca existió…

María Soledad Schulze dijo...

Se me ocurre pensar en que durante los primero años de la reapertura de la carrera de Sociología en Mar del Plata, cada vez que existía un momento de tensión o cada vez que se buscaba generar esa tensión se decía que la carrera iba a volver a cerrarse. Este comentario se transformaba siempre en una “sospecha” y ponía en alerta a todos los estudiantes, además esa sospecha nunca podía ser “verificada”, con lo cual se transformaba en ese decir de alguno que tenía sus razones para pronunciar esas palabras.
Pero además, esos fantasma de que la carrera pueda volver a cerrarse transformaba la angustia personal en un problema que terminaba por ser colectivo. La angustia implicaba remontarse a un pasado donde la carrera fue cerrada en un contexto donde la dictadura militar arrasaba con todo.
Por otra parte, ese fantasma implicaba que como estudiantes movilicemos una serie de recursos que nos llevaran a dialogar con la gestión las urgencias que debían resolverse para que nada catastrófico pase. En algún sentido, ese fantasma del cierre de la carrera, invitaba a la planta docente y a los estudiantes a mantenerse en alerta, moldeando así sus comportamientos.

María Soledad Schulze dijo...

Hola profe, quisiera saber que es lo que hay que leer para este miercoles así podemos acceder con tiempo a las fotocopias


Mery

Anónimo dijo...

uillermina Laitano. Mat:16113
Se me viene a la cabeza una experiencia que atravesé en un grupo (no sé si lo llamaría institución). Este grupo nació de un proyecto de extensión universitaria y se proponía realizar talleres acerca de la política en las escuelas. Siguiendo a Enriquez, el grupo era un “artefacto” que nos guiaba nuestras conductas. Esto puede verse en un episodio en particular. Uno de los miembros tenía una personalidad social, siguiendo a Goffman, que no era aceptada por la ideología del grupo, pues era policía y uno de los proyectos del grupo era problematizar la temática de los derechos humanos en la escuela. El mencionado miembro tenía dos opciones posibles entonces: u obedecer (que en este caso sería irse del grupo), o eludir las normas instalando el secreto. El susodicho eligió la segunda. Esa situación duró hasta que los restantes participantes descubrimos el secreto, hablamos con él, y éste terminó por abandonar el grupo.